30 julio 2007

Cara de pocos amigos

El empresario Roque Marando, candidato a quién sabe qué en el partido bonaerense de La Matanza, lanzó una campaña de afiches en la que expresa "Un Vecino, un Peronista, un Amigo".

Que es un vecino, no hay dudas, ya que vive en la localidad, que es un peronista, es indudable, ya que todos los argentinos somos peronistas.
Pero lo de amigo... ahí está la duda: si nos guiamos por la adusta expresión que presenta en la foto, podemos decir que tiene "cara de pocos amigos".
ROQUE MARANDO un vecino un peronista un amigo
He Dicho
A.M.

Recreo XVIII: The Mamas & The Papas

Hoy, Lunes Lunes, Monday Monday, interpretado por The Mamas & The Papas en 1966

He Dicho
A.M.

29 julio 2007

Por qué vamos De Frente Manteca

El siguiente texto es una reproducción de una cadena de mails que llegó a la redacción de este blog.

De ninguna manera vamos a citar fuentes, pues no tenemos (es producto de un forward de kilometros de correos) y ni por casualidad comprobaermos la veracidad de la información.
Este artículo es sólo un justificativo de por qué somos DE FRENTE MANTECA, y no DE FRENTE MARGARINA. Saquen sus conclusiones...si es que acaso hay conclusiones por sacar. Y desde ya, disculpas por hacerle perder el tiempo leyendo esto.


La margarina fue producida originalmente para engordar a los pavos, cuando lo que hizo en realidad fue matarlos. Las personas que habían puesto el dinero para la investigación quisieron recobrarlo así que empezaron a pensar en una forma de hacerlo.
Tenían una sustancia blanca sin ningún atractivo como comestible, así que le añadieron el color amarillo para vendérselo a la gente en lugar de la manteca.
¿Qué tal esa?... Ahora han sacado algunos nuevos sabores para vender más a los incautos como usted y yo.
DE FRENTE MANTECA
¿CONOCE USTED la diferencia entre la margarina y la manteca?

Siga leyendo hasta el final... ¡porque se pone bastante interesante!

Comparación entre manteca y margarina:
- Ambas tienen la misma cantidad de calorías.
- La manteca es ligeramente más alta en grasas saturadas: 8 gramos, comparada con los 5 gramos que tiene la margarina.
- Comer margarina en vez de manteca puede aumentar en 53% el riesgo de enfermedades coronarias en las mujeres, de acuerdo con un estudio médico reciente de la Universidad de Harvard.
- Comer manteca aumenta la absorción de gran cantidad de nutrientes que se encuentran en otros alimentos.
- La manteca provee beneficios nutricionales propios mientras la margarina tiene sólo los que le hayan sido añadidos al fabricarla.
- La manteca sabe mucho mejor que la margarina y mejora el sabor de otros alimentos.
- La manteca ha existido durante siglos mientras que la margarina tiene menos de 100 años.

Ahora... sobre la margarina:
- Es muy alta en ácidos grasos trans. (Sí, ésos que recién ahora los científicos descubrieron que son malísimos y los gobiernos comenzaron a prohibirlos).
- Triple riesgo de enfermedades coronarias.
- Aumenta el colesterol total y el LDL (el colesterol malo) y disminuye el HDL (el colesterol bueno).
- Aumenta en cinco veces el riesgo de cáncer.
- Disminuye la calidad de la leche materna.
- Disminuye la reacción inmunológica del organismo.
- Disminuye la reacción a la insulina.

Y he aquí el factor más inquietante (¡AQUÍ ESTÁ LA PARTE MÁS INTERESANTE!):

¡¡A la margarina le falta UNA MOLÉCULA para ser PLÁSTICO...!!

Sólo este hecho es suficiente para evitar el uso de la margarina de por vida, y de cualquier otra cosa que sea hidrogenada (esto significa que se le añade hidrógeno, lo cual cambia la estructura molecular de las substancias).

Usted puede ensayar lo siguiente:
Compre un poco de margarina y déjela en el garaje o en un sitio sombreado. Dentro de unos días notará dos cosas:
-No habrá moscas; ni siquiera esos molestos bichos se le acercarán (esto ya le debe decir a usted algo).
-No se pudre ni huele mal o diferente porque no tiene valor nutritivo; nada crece en ella. Ni siquiera los diminutos microorganismos pueden crecer en ella.

¿Por qué? ¡¡Porque es casi plástico!!


He Dicho
A.M.

25 julio 2007

Los Diez Mandamientos de Nietzsche

Estos son los Diez Mandamientos de Friedrich Nietzsche para escribir con estilo:

1. Lo que importa más es la vida: el estilo debe vivir.

2. El estilo debe ser apropiado a tu persona, en función de una persona determinada a la que quieres comunicar tu pensamiento.

3. Antes de tomar la pluma, hay que saber exactamente cómo se expresaría de viva voz lo que se tiene que decir. Escribir debe ser sólo una imitación.

4. El escritor está lejos de poseer todos los medios del orador. Debe, pues, inspirarse en una forma de discurso muy expresiva. Su reflejo escrito parecerá de todos modos mucho más apagado que su modelo.

5. La riqueza de la vida se traduce por la riqueza de los gestos. Hay que aprender a considerar todo como un gesto: la longitud y la cesura de las frases, la puntuación, las respiraciones; también la elección de las palabras, y la sucesión de los argumentos.

6. Cuidado con el período. Sólo tienen derecho a él aquellos que tienen la respiración muy larga hablando. Para la mayor parte, el período es tan sólo una afectación.

7. El estilo debe mostrar que uno cree en sus pensamientos, no sólo que los piensa, sino que los siente.

8. Cuanto más abstracta es la verdad que se quiere enseñar, más importante es hacer converger hacia ella todos los sentidos del lector.

9. El tacto del buen prosista en la elección de sus medios consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero sin franquear jamás el límite que la separa.

10. No es sensato ni hábil privar al lector de sus refutaciones más fáciles; es muy sensato y muy hábil, por el contrario, dejarle el cuidado de formular él mismo la última palabra de nuestra sabiduría.



He Dicho
A.M.

24 julio 2007

Samid: el Rey del Oeste

José Alberto Samid vive desde hace 55 años en el mismo domicilio de Avenida de Mayo 1095, una hermosa esquina de Ramos Mejía. Desde allí hace los preparativos para su candidatura aTarjeta de Alberto Samid frente intendente de La Matanza, el partido más grande del país. La cita era para un neblinoso lunes a las 9:30 de la mañana. Al tocar timbre en la puerta lateral, por donde atiende a la prensa y a compañeros de campaña, me abrió Norte, su secretario personal.

Alberto no estaba. Había salido a caminar por prescripción médica y para hablar con los vecinos, y todavía no había vuelto. Habría que esperar algunos minutos para ver su rechoncha figura.

En la casa, lo primero que me llamó la atención fue una vaca de yeso, de nombre Aurora, plantada en medio del jardín. Lo segundo, su hermoso Mercedes Benz. Sin embargo, lo más sorprendente fue el nimio patito amarillo de goma que flotaba en el centro de su impecable pileta. El gato siamés hacía sonar el cascabel en su cuello y me miraba fijamente como preguntando qué buscaba, aunque con seguridad ha visto entrar más gente a la casa que un granadero.

Norte me condujo al quincho vidriado de Samid, lugar donde alguna vez habían estado Ítalo Argentino Luder, Deolindo Felipe Bittel, Herminio Iglesias, Eduardo Duhalde y el mismísimo Carlos Menem. El frío obligaba a acurrucarse en la silla de plástico, mientras se escuchaba de fondo una radio local a la que Norte estaba controlando, porque allí había una pauta publicitaria en la que el candidato habla a la población, y que tiene a forma de cortina una música de Palito Ortega. Yo Tengo Fe, con las líricas modificadas.

Una de las paredes del quincho estaba repleta de cosas: una foto con Menem y Duhalde, banderines de Laferrere, Almirante Brown y del Club deportivo Morón (del que Samid fue presidente), un póster enorme de Pocho la Pantera autografiado (“para el Rey de la Carne, el Turco Samid, del Rey de la Cumbia, compañero Pocho la Pantera”), otro de la tigresa Acuña, un dibujo del caudillo Juan Manuel de Rosas y por supuesto, las infaltables fotos de Evita y Perón.

También había dos mapas de La Matanza repletos de tachuelas. Uno indicaba las escuelas que había visitado. El otro señalaba los asados y busecas que llevaba hechos a lo largo y ancho del partido, en la campaña que comenzó dos años atrás: 334 comidas y contando, ya que suma 4 por semana.

A la espera
En un principio éramos tre
s, pero a medida que pasaban los minutos el timbre sonaba y sonaba hasta que llegamos a sumar 15 personas en el mismo lugar. Expectantes, aguardando por el líder. Había compañeros peronistas de San Justo, de Ramos Mejía, asesores, asistentes y un par de tipos trajeados que no me atreví a preguntar qué hacían allí.

El traidor  Menem es un traidor dice samid. A las 10 se abre la puerta lateral, la misma por donde yo había entrado, y aparece él, junto a su mujer Marisa y tres de sus adláteres. Alberto se acercó con su equipo de jogging, una toalla en el cuello para absorber la transpiración y su voz que lejos de ser cálida, supera las capacidades auditivas. Un beso en la mejilla y un “cómo te va” sentó el primer acercamiento. Por más que el sudor corriera por el cachete del jifero no había forma de negarse al saludo.

Sin embargo, hubo que esperar un poco más. La empleada doméstica trajo café para todos mientras Samid atendía a los hombres de traje. Todos esperaban
impacientes por charlar con el candidato cuando el timbre sonó nuevamente y los dos pastores alemanes de la casa comenzaron a ladrar desesperados. Era el paseador, que se los llevaba a dar una vuelta. Así, la caniche toy tenía por un par de horas la casa en su poder.

El encuentro
Finalmente, tras esperar una hora más, Samid se asomó al patio vistiendo una chomba de mangas cortas… ¡con 7 grados de temperatura!

Una vez en el comedor, me pidió que me sentara a la cabecera de su mesa de vidrio, aunque sus pedidos suenan como órdenes. Mientras tanto, Marisa nos cebaba unos dulces. “Yo me presento muy claramente: soy matancero peronista, hincha de Gardel, hincha de Boca, hincha de Ford y le tengo bronca a Mauro Viale”, aseveró mientras sacudía frente a mi cara su tarjeta personal que decía eso mismo.

El mote de Rey de la Carne no le molesta. Dice que se lo inventaron y que no le ofende, pero que de ninguna manera se siente rey de nada, aunque se desparrama en su silla como la gran majestad de la casa. El decisivo énfasis de sus expresiones y su petiso pero enorme cuerpo casi no se condicen con su mirada de niño perdido.

La propuesta del candidato
“¿No tenés mi libro?... Tráeme el libro”, le ordenó a Marisa. La Historia de La Matanza fue publicado en marzo y es de su autoría. En la primera parte hace una reseña de la historia de este partido, y en la segunda cuenta las propuestas que quiere llevarle a los pobladores.

Mientras ojeo la contratapa (una foto suya apoyado en un árbol, con una camisa roja que no llega a cubrir completamente su panza en la parte inferior), Samid me dice que ahí está la forma de sacar adelante el partido que fue gobernado “durante 15 años por forasteros”.

“Pierri no es de acá, es de Lomas de Zamora y tiene su negocio acá. Balestrini no es de acá, es de Morón”. ¿Espinoza? ¡¿Quién es Espinoza?!”, vocifera. “¡Es un desastre!”. Pero no se queda ahí: “¿Ceballos? Es un cordobés que vive en Morón y quiere ser intendente de La Matanza. No tiene domicilio en el partido, no tiene a sus hijos estudiando acá y no tiene a sus muertos en La Matanza. Este hombre tiene un estudio jurídico y quiere venir a hacer su negocio acá”.

Tarjeta de Alberto Samid reversoA los otros candidatos que apoyan a Néstor Kirchner no los ataca, pero sienta muy bien sus diferencias. “Con Ledesma y D’Elía nos juntamos una sola vez a ponernos de acuerdo en que en la campaña no tiene que haber ningún tipo de agresión. D’Elía trabaja con los piqueteros, Ledesma con los gremialistas y yo con los vecinos. Y nos pusimos de acuerdo en que el que gane va a apoyar a Scioli como gobernador y a Kirchner como presidente. Nada más”.

Sin embargo, es en un punto en el que Samid se siente diferente a los demás. Aparte de considerarse más cercano a la vecindad, asevera que su campaña tiene una virtud: “jamás van a encontrar ningún afiche ni paredes sucias con mi nombre. Eso es un atropello. El mismo intendente te atropella porque ensucia. Nosotros tenemos carteles grandes que se pagan pero nunca eso. ¿Te imaginas lo que va a ser esto en cuatro meses?. Uno arriba del otro, pintan…”

El tiempo se agotó y nos despedimos. Saludé a los compañeros de campaña que todavía aguardaban en el quincho y Norte me condujo a la puerta. Caminaba contento, con el libro del rey de la carne bajo el brazo por Avenida de Mayo, cuando a veinte metros de la esquina, sobre la misma cuadra, vi un paredón pintado con cal. “Samid INT” sentenciaba.

Afiches de Alberto Samid intendente junto a Kirchner

He Dicho
A.M.

23 julio 2007

Espinoza y sus vestuarios

Fernando Espinoza, actual intendente del partido bonaerense de La Matanza, se presenta en los afiches de campaña para su reelección con diferentes perfiles según a quién quiere apuntar, una vedadera innovación.

El jefe comunal es, para quienes manejan su campaña, una especie de muñeco Ken que cambia según su vestuario:

El Espinoza Gerente:
Fernando Espinoza, intendente de la matanza vestido como gerente
El Espinoza Empleado:

Fernando Espinoza, intendente de la matanza vestido como empleado
Y por último, pero no por eso menos popular, el Espinoza Obrero:


Un producto de Balestrini Conducción, Los accesorios se venden por separado

He Dicho
A.M.

22 julio 2007

Recreo XVII: Creedence Clearwater Revival

Esta vez ilustra nuestro recreo una banda que emanaba hits por todos los costados: Creedence Clearwater Revival, con una canción que irónicamente se condice con el artículo anterior: "Looking Out My Back Door", algo así como "mirando por mi puerta trasera"



He Dicho
A.M.